miércoles, 6 de mayo de 2009

Sentimientos en la mesa...

No te reconozco de verdad, por más que ponga de mi parte para suavizar las asperezas, tienes una habilidad para poner más leña en la hoguera que es desquiciante.
Creo que tu memoria se ha vuelto muy perezosa y poco recuerda ya quien eres y quienes son los tuyos. Me parece muy bien que, por falta de esa figura que faltó siempre en nuestras vidas y que tenía que ser tan importante, la hayas encontrado y te aferres a ella (creo que en tu lugar habría hecho lo mismo) pero de ahí a que en ese aferramiento tuyo apartes a tu pasado y los que están en él, creo que va un abismo.
A veces ya dudo que ni lo pienses, pues tus palabras rabiosas me hacen pensar eso, ¿tanto has cambiado que no te das cuenta cuando haces daño?, ¿tanto menosprecias lo lejano a tu vera que expones sin piedad tus razones?, pienso que te equivocas.
Soy más mayor que tú en edad y experiencia, por eso puedo permitirme el lujo de escribirte que: la vida me ha enseñado que las cosas importantes son las que logra uno mismo (eso diría que lo sabías ya) pero que si no las puedes compartir con los tuyos, pierden gran parte de la emoción. Los que te quieren y quieres lloraran contigo los malos momentos y reirán tus alegrías hasta aquí seguro que estamos ambos de acuerdo, pero yo añadiría una cosa: fíjate bien si los que comparten contigo esos sentimientos lo hacen de corazón o si por el contrario, no es más que el siguiente acto de su función.
Entiendo perfectamente tu situación y sentimientos hacía los “tuyos” pero déjame preguntarte algo ¿porqué me siento yo fuera de los tuyos?.
Si te tomarás la molestia de escuchar con el corazón en vez de con la rabia, seguramente verías que te has excedido en tu reparto de cariño y que no has sido equitativo. Siempre defiendes las posturas de los tuyos como propias pero ¿nunca has pensado que puedas equivocarte y que en esa defensa, ataques a quien no debes? no, no los has pensado pues es justo lo que has hecho. Hay maneras y maneras de decir las cosas, pero es que las tuyas son de las que tiran la piedra a dar donde más duele; incluso cuando sabes que has dado en la diana, eres incapaz de pedir perdón.
Es muy triste que no tengas ni idea de cómo están los tuyos de segunda categoría, de cómo es su día a día, de lo que les preocupa, de si sufren o no, de las alegrías que tengan, de saber si necesitan de ti… te preocupa tanto esos tuyos de primera, que has olvidado a los de segunda y eso duele, ni te puedes imaginar cuanto.
Deberías aprender que madre no hay más que una y es la propia y no la ajena, la que te llevo en sus entrañas y te dio la vida es a la que tu ahora sacudes y vapuleas, a la que le niegas tu amor mientras colmas a la ajena de él. Eres cruel y no te das cuenta, eres injusto y no lo ves…
Permíteme que te diga que yo también he creado un hogar igual que tu (aunque tu has logrado alcanzar tus sueños, en el mío es un proyecto que aún que no sé si podré lograr), ha costado un gran esfuerzo pues como tu, he empezado mi vida dos veces, la segunda hasta a unos cuantos kilómetros de ti, cosa que nunca has aceptado ni compartido. Siento decirte que mi hogar decido yo donde esta, no los demás por conveniencia propia, no me tengas por tan hipócrita… Además sabes de sobras que en este proyecto no estaba sola y ni por respeto (ya no digo ni amor ni cariño), te has dignado nunca a preguntar si necesitaba algo. Nunca te lo pediría pero me hubiese gustado oírtelo preguntar y ya no por mi, sino por ELLA.
A ELLA es a quien le estas empezando a ser tan indiferente como ELLA lo es para ti, a ELLA le debes tanto que ni te lo puedes imaginar, a ELLA que la haces sufrir con tu menosprecio anteponiéndole a los otros antes que a ELLA. Si lo reflexionaras un poco, verías que no me equivoco tanto pero eso es pedirte demasiado lo sé…
Podría decirte tantas y tantas cosas en las que veo que te has equivocado, que estaríamos días enteros hablando sentados delante de una taza de café, pero ¿sabes? aún tengo una ligera esperanza de que no tenga que decírtelo porque te hayas dado cuenta antes. Pero si he de ser sincera, esta posibilidad cada vez la veo más remota.
Siempre he pensado que eras más débil que yo pues eso era lo que me has demostrado todos estos años; lo que ni me hubiese imaginado es que pudieras llegar a comportarte como una marioneta en manos de su creador. Aprende a tener criterio propio querido y ten valor para hacer y decir las cosas que tú piensas u opinas, no las que te marcan con un guión mal escrito. Ni ellos tienen las verdad absoluta ni son tan buenos como puedas creer pero eso algo de lo que veo que no te has dado cuenta aún y eso que va siendo hora. Y ahora que tienes el papel más importante de tu vida deberías ver todo esto que te cuento, toda esta tierra que estas poniendo en tu camino para separarnos de tu lado es estúpida y sin razón alguna. Ahora que estas en el mismo papel que ELLA podrías entender como siente, pero sé que de momento o no te interesa saber o prefieres seguir viviendo en tu mundo de imaginación absoluta rodeado de los tuyos de primera…

Las horas en la vida

El otro día fregando los platos tras la cena, pensaba que las horas del reloj tienen un diferente significado según la edad que tengas, me e...