martes, 9 de diciembre de 2008

Tristeza


Ayer hizo dos años que empezó tu despedida, dos años que aún duelen y, creo que dolerán siempre Nina...
Te noté que adelgazaste mucho en muy pocos días y te llevé al veterinario.Te llevé para quedarte varios días y el diagnostico fué un mazazo: insuficiencia renal crónica.
Llamaba cada día apra saber de tí, saber como estabas, saber como estaba mi niña y al cabo de cuatro días te pudimos llevar a casa.Dios,como lloré cuando te sacaron con el transportin, lágrimas de emoción pura, de verte, de poderte acariciar, aunque tú no me querías, yo te adoraba pequeña. Nunca me perdonaste que llevara a casa a Dark, ese pequeño perro que nunca te gustó, en tu reino no cabía príncipe alguno; pero la alegría de tu retorno a casa nos duró un suspiro, te ibas apagando como una vela que deja de arder, se te escapaba la vida y yo no podía hacer nada...Cuanta impotencia, cuánta rabia sentí y cuando tomamos la decisión de hacer el último viaje contigo, las horas pasaron tan rápidas que quise detener el reloj para siempre.Ese maldito 16 de diciembre se me ha quedado marcado a fuego en la memoria y en el corazón porque te tuve que ayudar a partir y es lo más duro que nunca he tenído que hacer; no tuve el valor de despedirme de tí como merecías como me odio por eso... solo me consuela que fué mi amor quien lo hizo (por él y por mi) y que te llevaste al cielo sus carícias y sus lágrimas de desconsuelo por tu marcha.
Nina, cuando salímos de ahí, me dolía el alma, el corazón y todo explotó en el llanto más desgarrador que nunca he tenído, lloré como no lo había hecho nunca.Hicimos lo que debíamos, ayudarte a dejar de sufrir pero eso no consuela, tu pérdida y el vacio que dejaste no lo calma saber que hicimos lo que debíamos...
Siempre me acuerdo de tí, tus manías, tu carácter arísco, tu dulce maullido, tus ojos, toda tú has dejado una marca en nosotros que no se borrará con el pasar de los años.
Cuando por las noches el cielo esta sin nubes busco la estrella que más brilla y sé que eres tú; mi estrella luciendo al lado de la luna, haciendole compañia y ronroneandole al oído.
Te quiero y espero que nos volvamos a reunir algún día, que te acurruques en mis piernas y pueda pasarme la eternidad acariciando tu lomo rubito como antaño haciamos...
Como veis ando tristona, estas fechas son muy malas para mí; menos mal que el tiempo ayuda a que las cosas sean más llevaderas pero hay días que se hacen más cuesta arriba que otros...
Un saludo para quien me lea, respetad y así sereis tratados.

2 comentarios:

Lorenza dijo...

Hola!
Soy la mama de Lorenza.
Hiciste un lindo tributo a Nina.
Yo no quiero ni pensar el dia que tenga que tomar una decision como esa.
Cuidate mucho
Saludos
Veronica

Darcy dijo...

Es horrible. Yo me veo que dentro de poco voy a tener que tomar una decisiòn parecida. Ay Dios! no lo quiero ni pensar.

Hiciste lo correcto. Un beso guapa.

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