miércoles, 2 de mayo de 2018

Dos

Ya apenas me queda un minuto ni para mirarme los pelos, cuanto menos para mantener decentemente esto llamado blog...

Las horas pasan durante el día que ni me entero, bueno si, sobre todo cuando toca ir a recoger al niño al colegio o hay que comer. Entonces si que miro el reloj para que no se me eche encima el tiempo, el resto del día, pasa sin dejarme mucho rato para mi. Y es que esto de tener hijos es cuanto menos digno de ser explicado con un master, un curso extenso y una salida de final de curso, porque puf!. Cuando no los tienes escuchas a las madres que si, quejarse de no tener tiempo para ellas mismas e incluso, que se abandonan y dejar de ser X para ser la "mamá de". Yo escuchaba pensando ilusa de mi "a mi no me va a pasar" JA! y ¡una m... para mi!.

Gestar un hijo es un proceso muy hermoso pues dentro de ti notas crecer por meses una vida, que depende totalmente de ti. Más cuando salen de ti, siguen creciendo pero a costa de que tu dejes de crecer; me explico.
Si una mujer quiere ser madre, a no ser que tenga un puesto de trabajo bastante alto y bien remunerado, en el que se la valore y mucho, la mayoría de veces debe cesar su carrera laboral, para poderse dedicar a criar a sus hijos. Más si te debes a un trabajo en el que a los 4 meses te has de reincorporar a él porque sino peligra, eres madre con el plus extra de la presión laboral (como si lo primero no llevase presión, lo sé). Ser madre implica sacrificio quieras o no en menor o mayor grado, pero sacrificio. Ser padre no, ellos se implican en menor o mayor medida pero en la gran parte de los casos, el peso de la crianza de los hijos recae en la mujer. Ya sea por convicción, por afinidad o porque no te queda otra, es así. Y eso JODE.

Yo sacrifiqué mi vida laboral por ser madre y ya nunca volvió a ser la misma, ni yo lo soy, la verdad.
Todo te empuja a tener que serlo y nada te enseña lo bueno y malo que conlleva una decisión tan seria como es esa.

A mi no me gustaban los niños, es más, los aborrecía terriblemente y prefería una manada de perros a un grupo de niños . Pero un día la maternidad llama a tu puerta y ¡estas jodida¡! porque no deja de venir hasta que le abres la puerta a tu vida para que entre y se instale para siempre, poniéndola del revés una y mil veces.Habría que pasar un tipo de cursillos o algo para ver si estas capacitado para traer una vida o no, donde e hicieran prácticas y darte cuenta de lo que estas a punto de hacer.

Yo con niños....ni en mis sueños me imaginaba con 40 y no con uno no,con 2 (niño y niña) pues el primero me dejó el recuerdo bucólico del embarazo y el deseo desesperante de repetir maternidad.

"Haber pedido un perro pensará más de uno" o "haber estado con la lujuria bajo llave" o mejor aún "nadie te obligó a tenerlos, vinieron porque quisisteis" vale SI a todo ,pero cuando te metes en el baile y se te enredan las manos con los pies hasta casi hacerte caer, no es fácil de llevar señores. Y eso me pasa a mi, que estoy bailado en esto de la maternidad más enredada que un bucle sin fin en el que me empuja hacia arriba o me hunde, hacia abajo...

Tengo dos pequeños terroristas que se quieren mucho pero que también se llegan a putear lo que no esta escrito, dos pequeños que han puesto en entredicho muchas cosas en las que me aferraba o creía y que son capaces de sacar tanto lo mejor de mi, como lo peor. Son muy guapos eso si y la mar de angelicales puertas afuera, pero cuando entran en confianza, son capaces de desesperar al más tranquilo.

martes, 25 de julio de 2017

Las horas en la vida

El otro día fregando los platos tras la cena, pensaba que las horas del reloj tienen un diferente significado según la edad que tengas, me explico...

Cuando eran adolescente estaba deseando que llegasen las cinco de la tarde para poder salir al encuentro de mis amigos, hoy día las cinco de la tarde me suponen tener que estar en el cole recogiendo a mi hijo tras las clases. Las doce de la noche era para mi la hora ideal para poder salir de marcha con los colegas y hoy, si llego a esas horas despierta y medio consciente (el cansancio hace mella amigos) es todo un logro!
No es lo mismo a los 15 que a los 30 y mucho menos, que a los 40.Y ya no digamos si tienes hijos que entonces el reloj solo gira en favor de sus necesidades, juegos y horas de descanso.

Es gracioso tener estos momentos de reflexión profunda, porque no se si es porque ya empiezo a tener una edad más que respetable (en setiembre caen los 40) o es que mi maduración va más allá de ese número. Creo que es una mezcla de ambas para darme cuenta de golpe que los años han pasado a pesar de escucharme siempre con la misma voz, que la edad que tengo me hace ver que ya no soy la jovencita canija de antaño y que mi cuerpo ha cambiado mucho no, lo siguiente. Todo ello a raíz de mi deseo ferviente de ser madre y, por partida doble. Ay la maternidad, esa gran desconocida para algunas y demasiado conocida para otras...

Juventud divino tesoro que nadie nos preocupamos en cuidar, hacemos locuras por amor, dormimos nada y menos empalmado un día con otro, comemos hasta reventar sin creer que nos podamos engordar nunca, tenemos sueños bucólicos que más adelante alguien nos hace volar por los aires, juventud, divina y adorada, añorada y odiada, deseada y olvidada. No me gusta esto de hacerme mayor ni lo que ello conlleva, es una mierda de verdad. Será la puñetera crisis de los 40, el agobio de las no vacaciones con dos hijos pequeños o yo que sé, pero no me gusta ya esto de hacer años. Pero las horas seguirán teniendo un significado distinto para mi que para mi yo, de hace años...

miércoles, 17 de mayo de 2017

Los hombres de mi vida

Hoy después de llevar al niño al cole e intentar explicarle que era un novio, me he animado a escribir esta entrada.
Será por la cercanía de los 40 años o que mi cerebro se va aposentando ya de una vez, pero hoy me acordaba de mi primer beso y casi pude rememorar ese escalofrío que sentí a los quince años tras recibirlo...Hablando conmigo misma confieso que me he enamorado dos veces en la vida (el resto han sido tonterías, atracción y nada más a pesar de creer que era amor, con la perspectiva de los años puedo afirmar que no lo era). La primera vez fue muy joven con 15 tiernos años de D y la segunda de A con 25.

En el colegio yo no era más que el blanco de varias burlas y el patito feo de la clase (hoy día seria un bullyng como una casa pero por aquel entonces, era que se metieran contigo por tener un defecto visual ...).Esos años hicieron que fuera una chiquilla muy insegura de mi misma más la mierda de vida que tenía en mi casa, pues me convirtieron en la timidez hecha chica. Tras acabar EGB tanto mi hermano como yo empezamos a salir a una plaza que teníamos justo abajo de nuestra casa (estaba en medio de la isla de edificios y en ella se juntaban los niños/as y chicos/as del barrio).Ni recuerdo como pero ambos empezamos a crear nuestros grupos de amigos y entre ellos había dos hermanos D y D. Tenían una vida muy complicada porque carecían de figura materna, la paterna hacía lo que podía y una abuela bregaba entre ambos. No se si fue la similitud de ambos en no tener una vida nada fácil lo que despertó en mi un sentimiento que nunca imaginé que fuera correspondido, pero para mi sorpresa si lo era. Una noche antes subir a mi casa y tras llamar yo por el interfono, me besó y yo me sentí flotar y la persona más feliz del mundo. A ese beso le siguieron muchos primero tímidos y luego más apasionados, descubrimos juntos como el deseo nos hacía vibrar y nos frenaba a la vez, volcamos todo nuestro corazón en cartas cargadas de amor, sentimientos y pasión. D era mi mundo y yo el suyo, en ese presente que teníamos lleno de pesares éramos el bote salvavidas el uno del otro hasta que tras miedos, promesas y mucho dolor, un día me partió el corazón dejándome por otra chica. Me costó un mundo recuperarme de esa ruptura pues teníamos circulo de amigos en común y vivíamos en el mismo barrio, pero como todos sabemos, el tiempo cura las heridas y te enseña de los errores cometidos para que no vuelvas a hacer...

Tras ese primer AMOR fui creciendo y madurando a marchas forzadas, en mi adolescencia hubo varios chicos que pasaron sin pena ni gloria por mi vida, pues si me gustaron y tuve mis primeras relaciones, pero no llegaron a entrar en mi corazón. Hubo uno JM que me llamó la atención por su atractivo pero una vez más mi falta de seguridad me hacía quitármelo de la cabeza pero por sorpresa, también le llamé la atención yo y me buscó en un baile lento en una discoteca.
Él es el chico más guapo con el que he estado pero también, con el que tuve una relación más tormentosa y autodestructiva; me llevaba 8 años de diferencia y creía que eso era suficiente para estar por encima de mi en todo. Mi deslumbramiento dejó paso a un desengaño muy grande pues para él aún no se hoy día que signifiqué pues los desplantes, discusiones, malos modos y hasta infidelidades por mi parte (llegar a ese nivel es porque te importa un pimiento esa persona), fueron la orden del día durante 6 largos años.
¿Por que no acabé con esa relación tan tóxica? Fácil, me aferré a la idea que yo le había conocido siendo de una manera y que podía volver a serlo...pero no fue así; las personas no cambian si no quieren y  JM, se gustaba como era. Y estando inmersa en esa espiral de desgana y mal estar amoroso, sin buscarlo apareció A, un chico diferente a todo lo que había conocido hasta ese momento.

A consiguió en una semana llamar a la puerta de mi corazón y que este se abriera de nuevo para estar enamorada. A es hoy día mi marido y el padre de nuestros preciosos dos hijos, imaginad si no llega a llamar lo que me habría perdido...
Nos conocimos en el trabajo y yo tenía de él una idea muy clara: era un chico muy callado,muy metódico en todo lo que hacía y que además, le gustaba una serie de dibujos animados como a mi. Nunca pensé en él en nada más que no fuera un compañero pero la ventura quiso que tras mandarle una imagen por el móvil, mi número se le quedase registrado. Y tras dejar de ir a la oficina donde nos conocimos, una tarde recibí un sms contándome que era dejar de venir y algunos compañeros estaban de baja. No conocía el número y al preguntarle quien era, me contestó A el chico raro de la caja y ya nos fichamos mutuamente.
Nos fuimos escribiendo más a menudo hasta que un sábado le propuse salir a tomar unas copas y a bailar un poco; la verdad es que me fue de maravilla su nueva amistad para así poder salir y despejarme la cabeza de mi por aquel entonces novio. Lo pasamos muy bien y descubrí que no era tan raro como aparentaba, que tenía un sentido del humor muy particular y que era un encanto de chico. Como mi relación hacía aguas pude dedicar muchas tardes a ir al cine, de compras, de cenas, de largas conversaciones y de reírnos muchísimo juntos. Hasta que una noche me di cuenta que me gustaba mucho estar con él, como era de atento y caballeroso conmigo, como estaba pendiente de que estuviera cómoda y bien, que necesitaba esos mensajes de buenos días y buenas noches...no podía sacar de mi cabeza esos ojos verdes que con tanta timidez me miraban. Me había enamorado de nuevo, de A.

Tuve que dejar la relación con JM porque mi corazón latía por otra persona que no era él y le sentó como una patada en el medio del ego...Liberarme de esa pareja me abrió un nuevo mundo con A.
A no había tenido apenas relaciones pues cada vez que abría su corazón, alguien se lo partía en dos, así que aprendió a blindarlo para no sentir; así que cuando yo quise averiguar si sentía algo por mi, no recibía más que evasivas por su parte. Así que tras una tarde de pasear con su cena donde le intenté sonsacar, de camino a mi casa decidí declararme: me estas empezando a gustar A...
Con gran timidez me dijo que yo a él también pero que como tenía pareja, no quiso ilusionarse y que le hicieran daño otra vez. A esa noche de Marzo donde no dormimos paseando abrazados por la calle y llenándonos de tiernos besos por las esquinas, le siguieron el descubrir que significa la palabra hacer el amor, la pasión frenada por años de desengaños, la ternura, el cariño, la complicidad naciente...TODO lo que conlleva el AMOR y ENAMORARSE.
De eso hace ya 15 años y claro que nos queremos, por supuesto, pero ese amor tan devastador del principio ha dado paso a una complicidad de miradas, a saber que un mensaje desencadena una gran carcajada en el otro, a entenderse con un suspiro mientras te tumbas en el sofá, a jugar como niños delante de nuestros hijos mientras se parten de la risa, a temblar de miedo con la mera idea de perderle... A darte cuenta que tras esos 15 años donde ha habido más malo que bueno, nos queremos y mucho y que él no podría estar con otra persona que no fuera yo y viceversa, pues nos complementamos muy bien en todo. El amor al fin y al cabo es eso: conocer bien a esa persona que esta al lado con virtudes y defectos, con lo bueno y los malo, y que a pesar de que odies esa parte tan suya, le quieras tanto que no imaginas la vida sin él....

viernes, 16 de septiembre de 2016

Bendita rutina

Las vacaciones están hechas para la gente con dinero y sin hijos, como no tengas de uno y dos de los otros, estas vendida y jodida por que no decirlo.
 
No se si es esta recién estrenada maternidad doble (entiéndase tener dos hijos eh?) tiene algo que ver o es simplemente que mi pequeño, esta creciendo y haciéndose como personita, pero es que que vaya mesecitos de verdad. Eso si muchos cabreos por mi parte, mucho grito (medio vecindario deben saber nuestros nombres de carrerilla fijo) mucho calor, un niño de casi 6 años más su hermana de camino al añito es un bombazo de tres pares señores. Añadirle al coctel que papa no puede hacer vacaciones en los meses ni de verano ni invierno es ya la guinda a un verano que me las ha hecho pasar moradas para llegar al día 12 de Septiembre (fecha mágica que es cuando ha empezado el cole el mayor).

Yo he tirado estos meses con mi dosis de chute para dormir con lo que vuelvo a ser persona, con más de un sofocón de los buenos pero sin ser las explosiones de antes. Y ello me hace estar medio contenta porque me gustaría ser capaz de controlarlas y evitar que salieran fuera, no se si lo llegaré a conseguir del todo o es que mi naturaleza es así de histérica.

Y estrenamos nueva etapa con el mayor, empezamos primaria con el correspondiente desembolso de euros que es un contento oyes, que si sumas la cosa va por unos 600 eurillos de na, calderilla para algunos y un sueldo, para otros, una ruina ruinosa señores (benditos abuelos de verdad).

Las vacaciones me han hecho volver a sentirme saturada porque no tengo descanso alguno de mis labores como madre, he estado más horas con mi ratón y eso ha tenido ratos buenos y ratos, menos buenos. Lo bueno es que con el fin de ellas, vuelvo a poder medio respirar y ya no solo porque ha empezado el cole, sino porque he empezado a ejercer de canguro un ratito cada día y eso me esta permitiendo pequeñas dosis de desconexión que me están viniendo genial.Me mata levantarme temprano pero tras un buen desayuno me enfundo el mp3 y camino mis 20 minutos hasta la casa (yo no doy por saco con mi música a nadie,no como los tontainas de las gorras mal puestas que van con su mierdamúsica a toda leche y pa todos). Y aguanto como una campeona hasta las 11 y poco de la noche sin olvidarme de hacer comidas, cenas, leer cuentos, plancha y estas con mis solecitos. Eso si. acabo muerta matá y es meterme en la cama y hasta la mañana siguiente no toy jeje.

Por esto mismo quiero empezar a rebajar la dosis de ansiolíticos hasta dejarlos del todo, el ir más cansada y tener estas pequeñas válvulas creo que me ayudarán a llevarlo mejor; así que el 19 supongo que ya empezaremos pues tengo medico. Y nada más porque tras mi primera semana de vuelta a trabajar estoy que no puedo con mi vida, así que me retiro a mis reales aposentos y desearos los mejor para el fin de semana.

lunes, 13 de junio de 2016

Sube y baja sin parar

Como dicta el titulo así ando, en un sube y baja continuo de calma y paz contra ira y descontrol. Hay días que te comes el mundo y otros que como no corras, se te come enterita. Ya he tenido una primera visita con la psicóloga y hay buen feeling, a pesar que esa primera fuera más de tramite que de "tratamiento". "Aquí vienes a vaciar, nada de tenerlo todo bajo control" y eso intentaré porque yo pensaba que tendría que empezar desde el pasado e ir avanzando para que supiera de mi, pero no fue así...Yo fui dando saltos en el tiempo cuando ella quiera saber más de un punto, nos detendremos y le contaré más, pero no será un guión que siga un orden. A ver que sale de todo ello...

Me ando descubriendo y esto es cuanto menos interesante para mi misma y para así saber, que NO debo hacer o que actitudes no he de tener. Tener que ir a muchas revoluciones me hace entrar en una espiral que me absorbe hacia dentro y de la que solo puedo salir si desbloqueo la mente, es decir, si soy capaz de hacer CLICK y agarrarme a algo. Hace unos días tras echar una mano a una amiga (si "para ayudar estoy yo" ya lo sé, "como se te ocurre" o "estas loca perdida" no os canséis de decirlo porque lo se y de sobras), mi hijo se graduaba en el colegio y eso me supuso andar a mil por hora todo el día intentando tener todo bajo control como me encanta siempre hacer (algo que debo aprender a dejar de hacer porque no siempre podré y he de aceptarlo).

Llegó el momento de salir de casa y mis nervios estaban desquiciados no, lo siguiente por la presión que yo misma me autoimpongo (casa limpia, ropa de bebé de recambio, cámara preparada y cargada, agua fresca, abanico por si hace calor y un largo etcétera de cosas que intento SIEMPRE predecir para no fustigarme luego si me las dejo) y decidí no tomarme medio ansiolítico para no estar medio zombie en la graduación de mi pequeño. La necesitaba y con creces, pero quise estar serena para ese momento pero toda la tensión que me hice pasar me salió en forma de lágrimas con solo verle salir con su birrete; tras unas palabras nos dijeron que un familiar podía acompañar al niño a la recogida de su diploma y mi marido enseguida me dijo "sube tu" pero no pude...Si hubiese subido ahí arriba con mi hijo me habría roto y no quise que él se llevase esa imagen de recuerdo ya que no era justo, la tensión soportada me sale muchas veces en llanto y ahora dejo que fluya, intento no frenarlo.
Así que nuestro graduado subió al escenario con papá mientras una servidora lloraba de pura emoción y orgullo de estar viviendo ese momento, cámara en mano, para poderlo rememorar siempre que quisiéramos. Se esta haciendo mayor mi pequeño...Terminamos la noche cenando con los abuelos mientras le dimos varios regalos de graduación.

lunes, 23 de mayo de 2016

¿Calma pasajera?

Siento cierta calma que no se si es pasajera o fruto de que la mochila empieza a no ser tan pesada y que se va aligerando por saber que empezaré a poner remedio a todo esto.
He de decir que mi vida no es como hace tres semanas, he tenido esos momentos de risa cómplice entre caricias y abrazos, he sido espectadora de juegos infantiles llenos de carcajadas incansable por parte de mi hijo con papi, he tenido esos ratos de pareja que hacía puf! ni se sabe que no hacíamos. Me estoy empezando a permitir vivir no sobrevivir como hasta ahora y eso me da paz  al espíritu.

El viernes después de varios meses sin poder ir a mi masajista de la espalda, pude ir ya que lo necesitaba como el aire que respiro; estuve hablando con él pues hay cierta confianza como para hacerlo y le conté como me iba sintiendo y mi tocada de fondo para poder salir adelante. Tras la sesión y al ir a pagarle las lagrimas iban a salir y me dijo "ahora no te detengas" y dejé que rodaran mejillas abajo y se me acercó y me dio un abrazo. Ese abrazo era justo lo que necesitaba en ese justo momento y me hizo salir de allí más en calma, con una gran paz tras dejar que mis sentimientos saliesen sin tener que detenerlos. Fue revelador para mi de verdad.
A pesar de haber vertido muchas lágrimas en mi vida, tengo muchas que las he retenido por no preocupar a los que están a mi alrededor, por no ser el momento adecuado ni el lugar oportuno, porque no te mirasen mal, por mil motivos erróneos y estúpidos. Y estas lagrimas guardadas son las que ahora he de dejar que salgan cuando lo necesiten porque tras ellas, mi alma se libera un poquito más del gran peso que llevo. Es como si con ellas parte de la mierda que hay dentro fuera arrastrada al exterior.

"No te has permitido muchas cosas" me dijo mi matrona con solo contarle una ínfima parte, y es una gran verdad; algunas veces porque no he podido y otras porque no me lo he concedido yo misma porque pensaba que era un lujo que no me podía permitir.
Y no es así joder, quiero aprender a saber quererme y aceptarme como soy ni más ni menos, a llorar cuando el cuerpo me lo pida donde sea y con quien sea sin sentirme mal ni juzgada, a ponerme sino en el primer lugar, en el segundo y dejar ya el maldito último puesto en todo porque de este modo llevo 38 años esperando el "si queda algo, para mi" y nunca llega NADA, quiero tener esa seguridad en mi misma y en todo lo que hago y sobre todo esto,quiero vivir SIN MIEDO porque toda mi puñetera vida ha sido dominada por el miedo a...

No soy una persona que le importe un pimiento pasar por encima de quien haga falta para conseguir su objetivo, justo al contrario, racionalizo todo tanto que no dejo o intento no dejar nada al azar sopesando hasta el más mínimo sentimiento ajeno. Todo ello pisoteando los míos propios mil veces si es necesario; no se ser egoísta y debo aprender a serlo, a dejarme una porción de mi vida por y para mi, con exclusividad total, me lo debo a mi misma.
Y ya ni os cuento mi puto sentimiento de protección auto inculcado, parezco la madre Teresa de Calcuta de todo el mundo; si detecto que alguien no esta bien y tienen de mi cierto afecto, cagada. Me sale el instinto este de proteger de todo mal y he de sacármelo de la cabeza y del corazón en serio, es como si quisiera librarles de todo mal cuando yo estoy peor y no soy capaz de ver en mi eso que detecto en ellos. Es una autentica locura...

Siempre he tenido que ser la fuerte y tirar con todo pero hoy y ahora, me han de enseñar a seguir tirando aunque tenga que ser la débil. No puedo seguir cayendo y levantándome yo sola, porque en cada caída no he mirado lo que me dejaba en el camino y era mi YO más puro.
Esta vez, necesito que me ayuden a levantarme dándome la mano y si puede ser, más de un abrazo por favor...

viernes, 13 de mayo de 2016

Vislumbro la luz ahí a lo lejos...

Ayer por la tarde creo que empecé a reconciliarme conmigo misma y con la maternidad.

Mi día empezó muy temprano pues tuve que ir a ejercer de canguro y tras una pequeña batalla campal aún ni se cómo, logré darle la vuelta a la situación, encauzarla y salir más o menos airosa, eso si, con los nervios a mil o más. Luego tuve una visita con mi médico de cabecera pues quiere hacerme seguimiento tras recetarme pastillas para poder dormir: si una de las peores cosas de todo lo que sufro es que no podía apenas dormir y lo poco, era de mala calidad; así es que el primer paso fue tomarlas y conseguir dormir como una persona medio decentemente, desconectando mi cabeza y recuperándome para encarar el siguiente día. Los beneficios han sido muchos ya que al desconectar mi cerebro de las obligaciones propias e impuestas, arrancas con empuje y no al ralentí. No me gusta nada haber de tomarlas porque en cuanto lees los prospectos te entra un canguelo enorme, pero como me han dicho ya que he pedido ayuda, que me deje llevar por los profesionales y que este tratamiento o si se viera pertinente otro, son pasajeros para ayudarme a recuperarme, nada más. Así que aquí una mamá que necesita pastillas para dormir.

El mediodía y la tarde fueron de varias batallas con mi hijo, es con quien he emprendido las guerras más duras y quien ha logrado ver mi cara más horrible ( muchas horas juntos, ser un niño que no te hace caso ni escucha pueden poner a cualquiera nervioso, pero a mi me han llegado a convertirme en el monstruo que dije que nunca seria) solo con él y de verdad que deseo no haber dejado ninguna marca en su alma porque no me lo perdonaría jamás y de verdad le quiero pero mis estallidos han sido con quien tenía a mi lado y ese era mi pequeño... Con esos tiras y aflojas vamos llevando la tarde hasta la hora de que arreglo a su hermana y la acuesto, que son sobre las 8-9 de la noche y fue ayer en ese rato, donde me pasó algo precioso. El nacimiento de mi hija y su crecimiento han supuesto para mi que se removieran todos los cimientos que yo pensaba que eran más o menos firmes de mi vida, poniéndola del revés y haciéndome ver que no puedo seguir adelante si no me ayudan a redirigir mi vida. Pienso que ella ha nacido para ayudarme a cerrar capítulos terribles para poder disfrutar de mi vida como madre de ambos, pues tengo dos hijos pero ella ha sido como el detonante.

Tras cambiarla y ponerle su pijama tras un rato de lloros de cansancio mezclados con hambre, mientras yo planchaba a mil por hora para dejarlo hecho, le preparé su último biberón antes de ponerla en su cunita para que duerma ya hasta la mañana siguiente. Como siempre nos fuimos a mi habitación donde en la cama me pongo sentada como un indio para darle su querida leche. Empezó con ansia como siempre bebiendo hasta calmarse y hacerlo más relajada, siempre le miró los ojos para así sentirme más cerca pero es que ayer me miró de una manera tan dulce, tierna y llena de amor que empecé a llorar en silencio sin dejar de mirarla. Conseguí verme a través de sus ojos y vi que no era el monstruo en el que pienso que me he transformado, era su madre esa imagen primera que vió nada más nacer y a la que necesita como el aire que respira. Fue una conexión tan especial, estremecedora y liberadora porque me hizo sentir aligerada de una gran carga, me tocó el alma literalmente y sentí un gran y maravilloso AMOR. He de contaros que a las horas de nacer ella ya sentí una unión especial, un apego que no me había pasado con nuestro hijo y me hizo sentir un gran sentimiento de amor hacía mi hija, le dije un te quiero tan sincero que me estremecí.

A los hijos los quieres y proteges sobre quien haga falta si es necesario (sobre una misma la mayoría de las veces, siempre les antepones ante tu yo) , pero igual que cuando supe que iba a ser una niña me costó mucho asimilarlo, siento que con ella siempre habrá un vinculo especial. Gracias por dejarme ver a través de tus ojos pequeña...

Dos

Ya apenas me queda un minuto ni para mirarme los pelos, cuanto menos para mantener decentemente esto llamado blog... Las horas pasan duran...