Los hombres de mi vida

Hoy después de llevar al niño al cole e intentar explicarle que era un novio, me he animado a escribir esta entrada.
Será por la cercanía de los 40 años o que mi cerebro se va aposentando ya de una vez, pero hoy me acordaba de mi primer beso y casi pude rememorar ese escalofrío que sentí a los quince años tras recibirlo...Hablando conmigo misma confieso que me he enamorado dos veces en la vida (el resto han sido tonterías, atracción y nada más a pesar de creer que era amor, con la perspectiva de los años puedo afirmar que no lo era). La primera vez fue muy joven con 15 tiernos años de D y la segunda de A con 25.

En el colegio yo no era más que el blanco de varias burlas y el patito feo de la clase (hoy día seria un bullyng como una casa pero por aquel entonces, era que se metieran contigo por tener un defecto visual ...).Esos años hicieron que fuera una chiquilla muy insegura de mi misma más la mierda de vida que tenía en mi casa, pues me convirtieron en la timidez hecha chica. Tras acabar EGB tanto mi hermano como yo empezamos a salir a una plaza que teníamos justo abajo de nuestra casa (estaba en medio de la isla de edificios y en ella se juntaban los niños/as y chicos/as del barrio).Ni recuerdo como pero ambos empezamos a crear nuestros grupos de amigos y entre ellos había dos hermanos D y D. Tenían una vida muy complicada porque carecían de figura materna, la paterna hacía lo que podía y una abuela bregaba entre ambos. No se si fue la similitud de ambos en no tener una vida nada fácil lo que despertó en mi un sentimiento que nunca imaginé que fuera correspondido, pero para mi sorpresa si lo era. Una noche antes subir a mi casa y tras llamar yo por el interfono, me besó y yo me sentí flotar y la persona más feliz del mundo. A ese beso le siguieron muchos primero tímidos y luego más apasionados, descubrimos juntos como el deseo nos hacía vibrar y nos frenaba a la vez, volcamos todo nuestro corazón en cartas cargadas de amor, sentimientos y pasión. D era mi mundo y yo el suyo, en ese presente que teníamos lleno de pesares éramos el bote salvavidas el uno del otro hasta que tras miedos, promesas y mucho dolor, un día me partió el corazón dejándome por otra chica. Me costó un mundo recuperarme de esa ruptura pues teníamos circulo de amigos en común y vivíamos en el mismo barrio, pero como todos sabemos, el tiempo cura las heridas y te enseña de los errores cometidos para que no vuelvas a hacer...

Tras ese primer AMOR fui creciendo y madurando a marchas forzadas, en mi adolescencia hubo varios chicos que pasaron sin pena ni gloria por mi vida, pues si me gustaron y tuve mis primeras relaciones, pero no llegaron a entrar en mi corazón. Hubo uno JM que me llamó la atención por su atractivo pero una vez más mi falta de seguridad me hacía quitármelo de la cabeza pero por sorpresa, también le llamé la atención yo y me buscó en un baile lento en una discoteca.
Él es el chico más guapo con el que he estado pero también, con el que tuve una relación más tormentosa y autodestructiva; me llevaba 8 años de diferencia y creía que eso era suficiente para estar por encima de mi en todo. Mi deslumbramiento dejó paso a un desengaño muy grande pues para él aún no se hoy día que signifiqué pues los desplantes, discusiones, malos modos y hasta infidelidades por mi parte (llegar a ese nivel es porque te importa un pimiento esa persona), fueron la orden del día durante 6 largos años.
¿Por que no acabé con esa relación tan tóxica? Fácil, me aferré a la idea que yo le había conocido siendo de una manera y que podía volver a serlo...pero no fue así; las personas no cambian si no quieren y  JM, se gustaba como era. Y estando inmersa en esa espiral de desgana y mal estar amoroso, sin buscarlo apareció A, un chico diferente a todo lo que había conocido hasta ese momento.

A consiguió en una semana llamar a la puerta de mi corazón y que este se abriera de nuevo para estar enamorada. A es hoy día mi marido y el padre de nuestros preciosos dos hijos, imaginad si no llega a llamar lo que me habría perdido...
Nos conocimos en el trabajo y yo tenía de él una idea muy clara: era un chico muy callado,muy metódico en todo lo que hacía y que además, le gustaba una serie de dibujos animados como a mi. Nunca pensé en él en nada más que no fuera un compañero pero la ventura quiso que tras mandarle una imagen por el móvil, mi número se le quedase registrado. Y tras dejar de ir a la oficina donde nos conocimos, una tarde recibí un sms contándome que era dejar de venir y algunos compañeros estaban de baja. No conocía el número y al preguntarle quien era, me contestó A el chico raro de la caja y ya nos fichamos mutuamente.
Nos fuimos escribiendo más a menudo hasta que un sábado le propuse salir a tomar unas copas y a bailar un poco; la verdad es que me fue de maravilla su nueva amistad para así poder salir y despejarme la cabeza de mi por aquel entonces novio. Lo pasamos muy bien y descubrí que no era tan raro como aparentaba, que tenía un sentido del humor muy particular y que era un encanto de chico. Como mi relación hacía aguas pude dedicar muchas tardes a ir al cine, de compras, de cenas, de largas conversaciones y de reírnos muchísimo juntos. Hasta que una noche me di cuenta que me gustaba mucho estar con él, como era de atento y caballeroso conmigo, como estaba pendiente de que estuviera cómoda y bien, que necesitaba esos mensajes de buenos días y buenas noches...no podía sacar de mi cabeza esos ojos verdes que con tanta timidez me miraban. Me había enamorado de nuevo, de A.

Tuve que dejar la relación con JM porque mi corazón latía por otra persona que no era él y le sentó como una patada en el medio del ego...Liberarme de esa pareja me abrió un nuevo mundo con A.
A no había tenido apenas relaciones pues cada vez que abría su corazón, alguien se lo partía en dos, así que aprendió a blindarlo para no sentir; así que cuando yo quise averiguar si sentía algo por mi, no recibía más que evasivas por su parte. Así que tras una tarde de pasear con su cena donde le intenté sonsacar, de camino a mi casa decidí declararme: me estas empezando a gustar A...
Con gran timidez me dijo que yo a él también pero que como tenía pareja, no quiso ilusionarse y que le hicieran daño otra vez. A esa noche de Marzo donde no dormimos paseando abrazados por la calle y llenándonos de tiernos besos por las esquinas, le siguieron el descubrir que significa la palabra hacer el amor, la pasión frenada por años de desengaños, la ternura, el cariño, la complicidad naciente...TODO lo que conlleva el AMOR y ENAMORARSE.
De eso hace ya 15 años y claro que nos queremos, por supuesto, pero ese amor tan devastador del principio ha dado paso a una complicidad de miradas, a saber que un mensaje desencadena una gran carcajada en el otro, a entenderse con un suspiro mientras te tumbas en el sofá, a jugar como niños delante de nuestros hijos mientras se parten de la risa, a temblar de miedo con la mera idea de perderle... A darte cuenta que tras esos 15 años donde ha habido más malo que bueno, nos queremos y mucho y que él no podría estar con otra persona que no fuera yo y viceversa, pues nos complementamos muy bien en todo. El amor al fin y al cabo es eso: conocer bien a esa persona que esta al lado con virtudes y defectos, con lo bueno y los malo, y que a pesar de que odies esa parte tan suya, le quieras tanto que no imaginas la vida sin él....

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